Ir al contenido principal

VACÚNATE PARA LA VIDA

 

Solemos pensar que la felicidad solo está asociada con momentos alegres, esos momentos altos de dopamina, cuando estamos llenos de un sentimiento de bienestar. La noticia es mala: no es así.

La vida nos dará golpes difíciles, traiciones, desengaños, frustraciones, sentimientos encontrados que nos confundirán. Pero esos golpes son fundamentales para la felicidad. ¿Cómo podemos comprender la felicidad si primero no pasamos por la adversidad? ¿Cómo podríamos distinguir entre una instancia y otra si no conocemos ambas? Lo bueno de la adversidad, y por lo que nos ayuda a ser felices, es que nos prepara con madurez, para resistir sabiamente esos momentos complicados.

Imagínese si nunca tuviera conflictos, si nunca lo traicionaran, si no s
ufriera, si solo disfrutara de la alegría, ¿cómo podría resistir en la tormenta? ¿cómo? Una fuerte tormenta nos ayuda a fabricar un barco fuerte.

Dicen que cuando uno se vacuna, realmente lo que hacen es inocularle en el cuerpo el mismo virus del que nos quieren proteger. Pues bueno, esto se parece al sufrimiento, cuando lo experimentamos, el sufrimiento crea anticuerpos en nosotros para que las próximas calamidades no nos enfermen, no nos destruyan. El sufrimiento es una vacuna que nos prepara para las tristezas que vendrán a nuestra vida en los días futuros.

Ahora bien, cuando algo complicado nos pasa, no es momento para llorar, para sentirse destruido, sino todo lo contrario, siempre podemos reiniciar, seguir avanzando, alzar el vuelo. Hemos sido creados para volar, para sobrevolar la tormenta. Dejemos de ver el suelo, batamos nuestras alas y levantémonos al cielo. El pasado no nos ofrece nada nuevo, despojémonos, caminemos siempre adelante, no dejemos de avanzar.

Si has sufrido derrotas, decepciones, aprovecha todo eso para aprender, pero no te detengas, y si es necesario, inicia de nuevo, porque en una eternidad, siempre se puede comenzar de nuevo, reinvéntate, pero no permitas que el sufrimiento se convierta en tu peor enemigo, pero sí en tu mejor aliado.  Que el sufrimiento llene de anticuerpos tu vida para lograr avanzar, triunfar, y vivir con alegría por el resto de tu vida.

Lic. Bruno Valle G.

 

Comentarios

Entradas populares de este blog

EL HÁBITO DE MALDECIR: CONSECUENCIAS Y CÓMO SUPERARLO

La función que tiene nuestra boca en el desarrollo de nuestra vida es muy importante. Con nuestras palabras podemos construir una buena vida o destruirla constantemente. Aunque no lo creamos, esto es bíblico y muy real. La raíz del mal Por las malas relaciones, muchos suelen proferir palabras de maldición hacia otros. Una persona puede maldecir tan frecuentemente, que deja de ser consciente de que lo hace.   Maldecir se vuelve un hábito automático en muchos. ¿Qué significa maldecir? Maldecir, literalmente significa condenar algo a destrucción . Cuando alguien maldice a una persona o cosa, está condenando a esa persona o cosa a la destrucción. Por eso es que el diccionario afirma que maldecir es el deseo que al prójimo le venga algún daño. Sin embargo, realmente el daño sucede a quien maldice y no a quien es objeto de maldición. En Levítico 19:14, la Biblia dice: “No maldecirás al sordo, y delante del ciego no pondrás tropiezo, sino que tendrás temor de tu Di...

ELÍ, LA NEGLIGENCIA TRAE SUS CONSECUENCIAS

Negligencia se define como “descuido u omisión” de la responsabilidad personal. También podríamos decir que es falta de esfuerzo y de aplicación  a las labores correspondientes. El ser negligente trae consecuencias severas, sobre todo cuando se es así en la familia. El ejemplo clásico en las Escrituras lo encontramos en el sacerdote Elí, quien a pesar de conocer la palabra de Dios y saber cómo debía actuar fracasó como padre y como líder religioso. Cuando Elí estuvo en el sacerdocio hubo oscuridad espiritual en Israel, al punto que la Palaba del Señor era escasa en aquellos días, 1Sa.3:1. La persona negligente no ignora lo que debe hacer, sencillamente, no lo hace. No es por falta de conocimiento que el negligente no actúa, sino por “pereza”. Elí sabía muy bien cuáles eran sus responsabilidades, incluso, un profeta llegó a advertirle lo que pasaría si él no reaccionaba, sin embargo, él no reaccionó, 1Sa.2:27-36. ¿Actualmente está atravesando alguna situación difíc...

NOEMÍ, DECISIONES EN CONTRA DE LA VOLUNTAD DE DIOS

Lic. Bruno Valle G.  Como seres humanos, somos libres de tomar las decisiones que queramos, sin embargo, también somos responsables de las consecuencias que estas nos puedan traer en el futuro. Si son buenas, excelente, pero si son malas, no podremos echar la culpa a nadie. Noemí fue una mujer judía emigrante, cuyas decisiones la llevaron al desastre y a recorrer un camino muy largo, plagado de sufrimiento, pero al final, logró aprender la lección y consiguió ser feliz. “ En los días en que los jueces gobernaban Israel, un hambre severa azotó la tierra. Por eso, un hombre de Belén de Judá dejó su casa y se fue a vivir a la tierra de Moab, junto con su esposa y sus dos hijos.    El hombre se llamaba Elimelec, y el nombre de su esposa era Noemí. Sus dos hijos se llamaban Mahlón y Quelión. Eran efrateos de Belén, en la tierra de Judá. Así que cuando llegaron a Moab se establecieron allí.   Tiempo después murió Elimelec, y Noemí quedó sola con sus dos hi...